Lunes tranquilo, errores de comisión y omisión
Buenas tardes, queridos lectores:
Hoy es un día tranquilo de comienzo de una semana de recuperación o rehabilitación. He decidido volver al gimnasio. Además de terminar la tesina en estos 15 días, también es ya hora de recuperar las formas y la forma en sí, pues después de mi adelgazamiento inquietante de los últimos tiempos post-gastroenteritis gripal, he vuelto a la época del barriguismo floreciente y esto no puede ser, que una tiene una imagen. Después de 2 meses sin acudir a esa sala olorosa, repleta de hombres fornidos que levantan ingentes cantidades de peso, mientras beben sales minerales y se observan en los espejos que nos rodean..., no sé si seré capaz de hacer el mismo esquema gimnástico consistente en: paseo-carrera de 3 kilómetros, 80 abdominales, pesas varias de 2 kilitos, que soy muy floja... y eso. Uff, sólo de pensarlo me da cansancio y pavor. Creo que voy a reducir a la mitad todo. Póngame medio de esto y medio de lo otro, por favor.
El fin de semana consistió en viernes-peli, sábado-trabajo-chuza, domingo-vegetaleotelevisivo-minipaseíto. El viernes por la tarde tuve reunión del Colegio, salimos a las mil, como siempre, después de arreglar el mundo profesional del psicólogo jurídico (sobre el papel), me dirigí a casita a descansar y ver Hellboy que había pillado Democracia. Me encantó. Pobre Rojo con sus cuernos limados, que sufría de mal de amores... El sábado tocó preparar las sesiones por la mañana y pasar la tarde con mis separaditos hasta las nueve. Al final llegué a casa destrozada y a punto de dormirme, pero no cedí ante los intentos de Morfeo por llevarme en sus brazos y resistí y resistí hasta que a las doce me sacaron de casa en volandas, Trivia y Nimoi, para irnos de paseo. Y fuímos. Claro que una cosa es la intención y otra los hechos. La pretensión era administrarme un par de copillas con conversación de fondo y a casa pronto, pero se fue animando la noche, se fue animando... encontrábamos amigos por todas partes y llegué a casa a altas horas, a pesar de los intentos de las fuerzas de orden público municipales por que nos acostemos temprano. Dormí como un reloj. Me perdí el carrerón de Fernando Alonso, pero me levanté como una rosa y me puse a ver Llamaradas en Antena 3, que siempre me tiró el rollo de bomberos y hospitales. Está tremendo Kurt Russell en esta película, con esa actitud de antihéroe en su vida personal/héroe en su vida profesional, sacando niños en brazos del fuego abrasador... ejem. Después me puse frente a frente con el ordenador, pero ante mi olvido de una parte de los datos necesarios para completar mis tareas pertinentes de domingo por la tarde y mi empanada mental, decidí dejar para el lunes mis buenas intenciones. En ello estoy.
Hoy lunes me estoy haciendo la picha un lío con los errores de comisión y los de omisión de mis datos. Espero que finalmente, omitamos los de omisión (que es lo lógico) de los análisis porque, de lo contrario, creo que nos van a salir fenómenos paranormales de nuevo en los preliminares... Entre esta tarde y mañana por la mañana espero terminar con la introducción de datos, pasárselos al jefe y que se mate con ellos. Entre esta semana y la siguiente, completar mi capitulito, para el que cuento con material nuevo ¡¡¡en castellano!!! (bendita ayuda la del Sr. Democracia). Y, así, poder alcanzar las metas inicialmente planteadas.
Mañana, además, un hueco para el Sr. DPP. El miércoles he de ver los vídeos de las últimas declaraciones y codificar alegremente los criterios de veracidad de las mismas, que me da que no me salen... El jueves por la tarde tengo reunión de Inmigración y tapas con Iwanna & Hell Ena, probablemente. ¿Viernes cena con súper-compi o cena de trabajo? Bueno, cena. El sábado me toca ir a Lugo a ver a padres y hermanos, ésos que me secuestran la habitación y no me dejan usar el baño. Los que me despiden el domingo diciendo, "el próximo fin de semana no vienes, ¿verdad?":( ¡Bah!, es broma... (¿no?) Si es que, en realidad, me extrañan mucho cuando no estoy, pero no se atreven a decirlo porque es que en mi familia siempre fuímos muy duritos de corazón y vamos por la vida con una coraza de hierro para que no nos hagan daño los desalmados que hay por ahí fuera, en las frías calles de la realidad.
Continuando con el trabajo, les dejo hasta la próxima actualización, que espero les resulte mucho más entretenida.
Besos mil.

2 Comments:
dario says:
tomemos un vermouth rapidito, a la una, en la cafeteria intercentros, correcto??
ups, acabo de leer tu mensaje ahora porque por la mañana no tuve internet. Mañana (jueves) vamos a tomar algo con Iwanna and Hell Ena que van a andar por aquí antes de su partida al Granuja ése, si te animas... ¡adiante!
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